El mismo, fue montado en base a elementos propios e identificatorios de la zona, especialmente los relacionados con las Misiones Jesuíticas, Patrimonio Cultural de la Humanidad. No faltan el Niño Jesús, Santa María y San José, el Ángel, las ovejas, el pastor, el burro, el gallo, el buey, los 3 Reyes Magos y sus camellos, y la Estrella que guió a quiénes iban a adorar al Salvador, con un arco iluminado que representa una réplica de las Reducciones, hecho con piedra losa irregular, la que también sirve de base al pesebre.

Puede apreciarse además en un lugar destacado, una planta de Yerba Mate (Ka’a en guaraní, Ilex paraguariensis su nombre científico), el Oro Verde colectado de los montes por los aborígenes de la mano de los sacerdotes evangelizadores, en la época de las colonias. Asimismo, las comunidades originarias de la zona están representadas por la cestería mby’a del asentamiento Pindó de San Cosme y Damián. Igualmente, se destacan unos músicos populares llevando una serenata al recién nacido.

Los productos de la tierra itapuense se reflejan en nobles granos como el trigo seco, poroto y maíz (blanco, tupí y locro); y en cerámica, frutos de estación tales como sandía, melón, naranja, mandarina, mamón y calabaza.

Diseño y coordinación estuvieron a cargo de Doña Carolina Lapierre, con la colaboración del Gobernador del Departamento de Itapúa, Juan Alberto Schmalko Palacios; y la descripción de Zunilda Báez Arzamendia.

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